En
Japón existe un único monumento que homenajea
a un piloto extranjero: es el que honra la memoria de Pedro
Zanni, piloto argentino nacido en Pehuajó en 1891,
y que en 1924 emprendió la
hazaña de dar la vuelta al mundoen un biplano Fokker
C-IV. Junto con el mecánico Felipe Beltrame,
inicia
en Amsterdam (Holanda) su trascendente e histórico
intento de dar la vuelta al mundo en avión.
El
país se movilizó para conseguir aportes que
contribuyeran con la empresa. Adquirieron dos aviones biplanos
monomotores Fokker, uno para el vuelo sobre tierra cubriría
la primera fase Amsterdam-Tokio, y el otro con flotadores,
sería llevado en barco hasta Japón y una vez
allí, Beltrame cambiaría los flotadores por
el tren de aterrizaje para volar a través de Norte
América hasta Nueva York. Cuentan las crónicas
de la época que partieron desde la capital holandesa
a las 6:35 de la mañana, con la idea de recorrer
40.000 km. En el transcurso del raid hicieron escala en
París, Lyon, Roma, Salónica, Aleppo, Basora,
Bender, Abas, Karachi, Cawnpore, Allabahad, Isri, Calcuta,
Rangoon, Tavoy, Bangkog, Hanoi, Hong Kong, Fuschow, Shangai,
Kagoshima, Kushioto, Katsumigra y Tokio.
Pero,
luego de haber recorrido casi la mitad de lo previsto, al llegar
a Tokio en plena temporada de nieblas que hacían imposible
el cruce del Pacífico y debido a las averías que había
sufrido el avión, se vieron obligados a abandonar prematuramente
la aventura.
Esta
hazaña fue reconocida en la historia de la aviación
mundial y sus protagonistas fueron homenajeados y condecorados oficialmente,
luego de casi un año de vuelo, y habiendo recorrido 17.165
km desde Amsterdam a Tokio. A pesar del fracaso, esta gesta puso
a la Argentina en lo más alto de la consideración
mundial en materia de aviación y el nombre de Pedro Zanni
fue proclamado desde los periódicos de los cinco continentes.
Sin embargo, para los argentinos, la fama de Zanni venía
cimentándose desde 1913 con el Récord de Altura, logrado
en El Palomar alcanzando los 2.600 mts. De altura con un avión
Bleriot XI, dos años después, bate su propio record
de altura alcanzando los 5.000 mts de altura, tambien en El Palomar,
luego con el Triple Récord en distancia, permanencia y velocidad
en el vuelo Palomar - San Luis, y con su actuación en la
Carrera del Centenario.
Sus
intentos de cruzar los Andes y su protagonismo en el primer correo
aéreo Buenos Aires - Mar del Plata fueron hitos de aquellos
tiempos de la "aeronáutica heroica".
En
él convivieron el Zanni aventurero y el Zanni que siendo
Teniente Coronel fue profundamente constitucionalista: su elevado
concepto democrático lo conminó a no plegar sus tropas
a las que derrocaron a Yrigoyen; no quiso ser "golpista"
y por ello tuvo que pagar.
Hubo
un atentado contra su vida -del que oficialmente no se habló-
y un destierro laboral, circunstancias que siguen ensombreciendo
el extraño accidente automovilístico que en 1942 acabó
con su vida.
Zanni fue un verdadero héroe olvidado, precursor de la aviación
argentina