Cuando
creció, sus aspiraciones fueron convertirse en doctora misionera,
volando su propio avión, pero primero, debía cumplir
una promesa hecha a su padre de estudiar para doctora. Al finalizar
sus estudios, ya el Tratado de Versalles le había cortado
las alas a Alemania, por tanto, Hanna sólo pudo tomar clases
de planeadores, convirtiéndose en una excelente aviadora
de planeadores.
En
1931 estableció una marca de duración de vuelo sin
motor, con 5h30m -que se convirtió luego en 11h30m, en el
año 1933. Un año después, en 1934, estableció
el record de altura para una mujer, 2800 metros. En 1936 obtuvo
otro record, esta vez de distancia para planeadores, marca que volvió
a batir en 1939. También en 1936, se adjudicó el record
de altura para mujeres. En 1937 cruzó los Al-pes en un planeador,
toda una hazaña, considerando que el primer aviador que cruzó
los Alpes, fue el peruano Jorge Chavez, pero lo hizo en un avión
Bleriot a motor, el 23 de setiembre de 1910. En toda su carrera,
estableció más de 40 marcas mundiales de al-tura y
velocidad, tanto con planeadores como con aviones a motor de explosión,
Jet y cohete, hecho que no ha sido igualado por otra mujer en el
mundo. Fue la primera mujer en pilotear un helicóptero.
Siempre estuvo presente implantando marcas y su fama se extendió,
siendo solicitada para actuar en películas y también
para formar parte de una expedición, que estudió el
clima en Argentina. Hitler la hizo Capitán de Aviación
Honoraria, la primera mujer en recibir tal honor.
En 1937 era una ferviente partidaria del Nacionalsocialismo y con
la reinstitución de la Fuerza Aérea Alemana fue solicitada
como piloto de pruebas. Ella llamaba a los aviones "Guardianes
de las Puertas de la Paz."
En esos años, en que se forjó la nueva Luftwaffe,
Hanna estuvo en primera fila participando en los desarrollos que
hicieron de la aviación alemana, la fuerza más poderosa
del mundo. En 1941 Hitler le otorgó la Cruz de Hierro de
Segunda Clase, por el trabajo que realizó con el objeto de
encontrar un método para cortar los cables y derribar los
globos de barrera antiaérea británicos.
Hanna probó todos los aviones que produjo la Luftwaffe, desde
los planeadores de transporte de tropas y los primeros helicópteros
alemanes, el diminuto misil cohete, hasta el primer avión
cohete del mundo. En su primer vuelo con ese avión, Hanna
obtuvo el record de velocidad y altura. Por supuesto que Hanna no
podía estar ausente en las primeras pruebas de la bomba voladora
V-1 que utilizaba un motor cohete, e iba equipada con una cabina
durante esas primeras pruebas.
Hanna Reitsch fue una nacionalsocialista convencida y sincera. Desde
que conoció a Hitler quedo impresionada por su personalidad.
Dio muestras de gran valor durante toda su vida y en especial en
1945, cuando Alemania se encontraba agonizando. Hitler llamó
al General von Greim, quien en esos momentos tenía una relación
amorosa con Hanna. Ambos salieron de Munich el 26 de abril de 1945,
en un caza FW 190 escoltados por otros 15 aviones con la intención
de abordar un helicóptero con el que cruzarían, primero
las líneas americanas y luego las rusas, que ya rodeaban
la capital germana. Volaron a través de las líneas
americanas. Con el frágil avión, Greim y Hanna en
el asiento trasero, cruzaron el cielo berlinés en medio del
fuego de la artillería soviética. Greim fue herido
y Hanna piloteó el avión por encima del cuerpo del
general, logran- do hacerlo aterrizar casi en la puerta de la Cancillería.
|