<< Origen del nombre de nuestras calles

Por cuestiones que a veces no son del todo claras, la calle Nungesser hoy se llama Imelmann (por ser una caprichosa continuación de esta).

Pero vaya desde aquí nuestro recuerdo a este gran aviador, en homenaje al que le hicieron los fundadores de esta ciudad al bautizar una calle con su nombre.

Charles Nungesser es un personaje notable en la historia de la aviación, actividad a la que dedicó y entregó su vida.
Fue uno de los pilotos más destacados de la I Guerra Mundial. Su nombre ha quedado registrado en los anales de la guerra aérea junto, entre otros, con el alemán Manfred von Richthofen, más conocido como el Barón Rojo.

A los 24 años, durante un vuelo de pruebas, tuvo un grave accidente en el que sufrió varias fracturas en la cabeza y en ambas piernas. Además, por las heridas en la cara, perdió el ojo derecho. Una vez recuperado de estas lesiones, volvió a pilotar aviones militares y en 1918 fue condecorado con la Cruz de Guerra por sus éxitos en las misiones bélicas en las que había participado.

Fundó una escuela de pilotos en Francia y más tarde se fue a Estados Unidos. Allí se dedicó a la acrobacia aérea, contrajo matrimonio y en 1925 fue el protagonista de la película The Sky Raider.

Otro motivo que justifica su reconocimiento en la historia de la aviación es el haber sido el primero en emprender la travesía del Atlántico sin escalas y en el sentido de este a oeste, cuya dificultad radicaba principalmente en los vientos de frente.


Charles Nungesser junto su copiloto,
El capitán François Coli.

Nungesser y su copiloto, el capitán François Coli, despegaron de Le Bourget, cerca de París, el 8 de mayo de 1927. Se supone que su avión, L'oiseau blanc, un biplano Levavasseur P.L.8 del que jamás se encontraron sus restos, pudo haberse estrellado un día más tarde en los bosques de Maine.

Fue otro pionero que ofrendó su vida en pos del desarrollo de la aeronaútica.