<< Origen del nombre de las calles

Aviadores Nazis en Ciudad Jardín.
Informe sobre el origen de los aviadores que le dieron los nombres de las calles.

Ciudad Jardín fue concebida a fines de la década del treinta y principios de la del cuarenta. Esta época fue muy rica en desarrollos tecnológicos en materia de aviación y fue el período comprendido entre las dos grandes guerras mundiales. Los aviadores (casi todos ellos mártires de esta disciplina)

despertaban la admiración y el respeto de la gente y justamente en El Palomar, se escribieron las más brillantes páginas de esta incipiente y por aquella época, heroica actividad.
Hagamos entonces un breve repaso por los nombres de nuestras calles.

Aviadores argentinos: 17 (Macías, Agneta, Matienzo, Lorenzini, Bradley, Origone, Newbery y Romero, Zanni, Ficarelli, Fels, Palazzo, Picasso, Fredes, Fernandez y Torrealday, Bosch, Newbery y Piccione). Franceses: 6 (Pegoud, Saint de Exupèry, Coli, Mermoz, Nungenser y Bleriot). Estadounidenses: 4 (Amelia Earhart, Wilbur y Orville Wright, Post y Curtis). 2 suizos (Otto Ballod y Mittelhorzel) y 2 españoles (Franco y De la Cierva). Alemanes 11 (Gablenz, Udet, Pluschow, Reitsch, Koehl, Immelmann, Lilienthal, Zeppelin, Wolf, Rohland y Behrens). Para finalizar encontramos un inglés (De Havilland), un brasileño (Santos Dumont), un peruano (Chávez) y un italiano (Cattáneo).
En un primer análisis vemos que los aviadores alemanes (de todas las épocas) suman 11, lo que significa menos de un 24% del total de las calles bautizadas con nombres de aviadores, o dicho de otro modo: más de un 76% NO son de origen germano.

Avanzando en el análisis discriminemos entre los aviadores que NO pertenecieron al régimen nazi (por corresponder a épocas distintas), aquí encontramos a: Pluschow, Koehl, Immelmann, Lilienthal, Zeppelín, Wolf, Rohland quienes resultaron muertos antes de la llegada de Hitler al poder, o no tuvieron participación en el conflicto bélico.

Los aviadores que SI pertenecieron al nazismo fueron 3 (Udet, Reitsch y Behrens), lo que significa un 6,5 % del total de calles bautizadas en nuestra ciudad, o sea que más de un 93% del nombre de nuestras calles, corresponden a aviadores de otras nacionalidades, o alemanes ajenos al conflicto.

Ahora sí analicemos el caso de estos 3 aviadore

Ernst Udet fue un famoso aviador de la Primera Guerra Mundial, luego se dedicó a recorrer los Estados Unidos y Argentina ganándose la vida con vuelos acrobáticos de exhibición. Cuando se impone Hitler y comienza la segunda guerra mundial, es llamado a combatir por su país, fracasada la invasión a Inglaterra y luego de una acalorada discusión con Hitler se suicida misteriosamente, en Argentina en 1919, muchos años antes de la instauración del régimen nazi, gana la carrera Rosario - Buenos Aires que le da fama en nuestro país.
Hanna Reitsch: Antes de la llegada de Hitler había conquistado varios records mundiales de aviación, y visitó a la Argentina. Con la llegada del régimen Nazi se convirtió en una nacionalsocialista convencida. Desde que conoció a Hitler quedó impresionada por su personalidad. Al terminar la guerra, Hanna fue detenida durante 15 meses y finalmente liberada en 1946 al no realizarle cargos en su contra por parte de los aliados. En 1955 ganó el Campeonato de Planeadores de Alemania. En 1959, estuvo varios meses en la India, haciéndose amiga de Indira Gandhi.
Otto Behrens, fue piloto del régimen alemán emigrado a la Argentina, luego del triunfo de los aliados, junto a otros técnicos que el gobierno de Perón trajo al país para el desarrollo de la aeronáutica nacional. Perdió la vida Probando el Pulqui II, avión areacción argentino, cuandosolo 7 países en el mundocontaban con esta tecnología.
Conclusión
sobre 46 calles bautizadas con nombres de aviadores, solo 3 corresponden a aviadores que sirvieron en el Nazismo. Udet, fue un As de la 1ra. Guerra y murió “suicidado” por oponerse a Hitler, Reitsch fue juzgada por las tropas aliadas y absuelta, además de los múltiples records que obtuvo antes y después del régimen y Behrens fue el primer piloto en volar un avión argentino que años después superaría los 2.000 km/h. Por lo que queda muy claro que no hay homenaje al nazismo en las calles de Ciudad Jardín.