Corría
el año 1909 cuando una mujer llamada Sonora Smart
Dodd, de Washington, propuso la idea de celebrar el día
del padre.
Esta
mujer quería homenajear a su padre, un veterano de
la guerra civil llamado Henry Jackson Smart, que enviudó
cuando su esposa murió en el parto de su sexto hijo
y, a partir de ahí, se hizo cargo de la crianza de
los niños suplantando el amor y la dedicación
de la madre y a la vez, cumpliendo su rol de padre.
Ese mismo día, en varias ciudades de los Estados
Unidos, la gente se unió a las celebraciones.
Pero
oficialmente en los E.E.U.U. se festeja desde 1924, cuando
el presidente Calvin Coolidge declaró la fecha como
celebración nacional.
En
1966 el presidente Lyndon Johnson firmó una proclamación
que declaraba el 3er. domingo de junio como día del
padre. Muchos
países Latinoamericanos adoptaron la celebración,
de
inmediato, muchos países latinoamericanos adoptaron
la celebración para honrar a todos los hombres que
cumplen ese rol.
Abuelos
y padres festejan este día con sus familias en todo
el continente. Las primeras celebraciones eran netamente
familiares e íntimas. Pero con el correr de los años,
los comercios se poblaron de regalos para agasajar a los
padres en su día.
Como
en varios lugares de América, en Argentina el día
del padre se celebra el tercer domingo de junio.