En
1949 Edelmiro Colmegna se estaba por mudar a Ciudad Jardín
(que todavía gateaba) y tenía que decidir entre
un chalet de la actual calle Rohland y otro en la avenida
Wernicke que valía el doble. Optó por el primero,
más chico pero con una característica muy especial
que él desconocía: era la casa número
mil que se construía.
Hoy la casa está igual, aunque las tradicionales tejas
coloniales le dejaron lugar a unas francesas. Una pareja de
perros y otra de gatos siameses toman sol en el jardín
mientras María Fernanda, actual moradora e hija de
Edelmiro ( que murió en 1999) observa la reluciente
placa de bronce que está junto a la puerta de entrada.
"La placa la pusieron en el ´51 y yo nací
en el ´63 -recuerda-. Pero mi papá siempre le
contaba a todo el mundo del homenaje y tenemos fotos y filmaciones.
En esa época era algo importante".
La inscripción reza: “En la Ciudad Jardín
Lomas del Palomar, fundada el 1 de marzo de 1944. Una obra
F.I.N.C.A.. Es ésta la milésima casa entregada
a sus moradores en acto popular con la intervención
del vecindario y la presencia del intendente del partido de
General San Martín (en esa época aún
no existía 3 de Febrero) profesor Don Santiago Pastorino".
“Eran valores que formaban parte de una comunidad
distinta- concluye María Fernanda-. Todos eran más
unidos y colaboraban entre ellos. Había más
fraternidad. Ahora con el tema de la inseguridad todo el mundo
está atrás de la reja o se ha hecho un paredón.
Te terminás dando con dos o tres vecinos y con nadie
más". |