11 de septiembre.....................
...Día del Maestro
En 1943, a 55 años de su fallecimiento, la Conferencia Interamericana de Educación (integrada por educadores de toda América) se reunió en Panamá y estableció el 11 de septiembre como Día del Maestro:

“Ninguna fecha es más oportuna para celebrar el día del maestro que el 11 de septiembre, día en que pasó a la inmortalidad Domingo Faustino Sarmiento. Por tanto se declara el 11 de septiembre día del maestro en todo el continente americano”
Hemos extractado algunos párrafos de su puño y letra que nos muestran algunos aspectos de su personalidad.

"En aquella escuela, de cuyos pormenores he hablado en Civilización y Barbarie, permanecí nueve años sin haber faltado un solo día bajo pretexto ninguno, que mi madre estaba ahí, para cuidar con inapelable severidad de que cumpliese con mi deber de asistencia."
(Recuerdos de Provincia, 1850)

"...hace 20 años que marcho adelante y hallo todos los elementos para la obra; pero detrás de mí viene la colonia española, cerrando colegios y escuelas, suspendiendo diarios de educación, y borrando mis huellas en Chile, Buenos Aires, San Juan. Ahora la emprendido con toda la América. Si algún mérito hay en mi obra, es que, principiada a los 16 años de edad en que fundé la primera escuela, no he abandonado jamás la idea ni el empeño, en medio de las vicisitudes de vida tan agitada, militar, escritor, diarista, político, senador, ministro, y hoy plenipotenciario, todo lo hice servir a mi propósito, la educación, que no da prosélitos ni fama, en nuestros países."
(Carta a Mary Mann. Nueva York, 8 de junio de 1866)

“En una fiesta del Pueblo viejo, disparé un cohete a las patas de un grupo de caballos, y salió de entre los jinetes a maltratarme mi coronel Quiroga, atribuyendo a ultraje intencional lo que no era más que atolondramiento (...) Al día siguiente era yo unitario.”
(Recuerdos de Provincia, 1850)

“...Como he necesitado tenerme el corazón a dos manos para no ceder a mis impulsos. No obedecerlo era decir adiós para siempre a los afectos tiernos y cerrar la última página de un libro que sólo contiene dos historias interesantes. La que a usted liga era la más fresca y es la última de mi vida. Desde hoy soy viejo.”
(Carta a Aurelia Vélez Sarsfield, sin fecha)