El
creador de esta fiesta fue el profesor, músico y
odontólogo argentino Enrique Febbraro,después
que los astronautas Neil Amstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael
Collins llegaran a la luna un 20 de julio de 1969.
Para
este amigo argentino, por encima de la epopeya científica,
el alunizaje debía ser también una manera
de hacer nuevos amigos en otras partes de nuestro planeta.
"Ese día -explicó Febbraro-, todos estuvimos
pendientes de la suerte de los tres astronautas. Fuimos
sus amigos y ellos, amigos del universo".
Antiguo
vecino de la ciudad argentina de Lomas de Zamora -partido
bonaerense que en mérito a su iniciativa y por decreto
municipal, es la Capital Provincial de la Amistad- fundó
allí también la Asociación Mundial
para el Entendimiento. Fue también profesor de Psicología
de la Universidad de la Fundación Carlo Cossimo Borromeo
(Italia), y obtuvo el doctorado honoris causa en Ciencias
Sociales en 1950, por la Academia Americana de la Historia
y la Ciencia.
Poco
a poco fue logrando su cometido, primero fue el Superior
Gobierno de la Provincia de Buenos Aires que con su decreto
N: 235/79 autorizó la celebración y le dio
un marco legal. Luego se fueron sumando distintas entidades
y extendiéndose por toda la Argentina y por algunos
países de América Latina.
¿Cómo
se hace un amigo? ¿Dónde se lo encuentra?
El
profesor comentaba que en cualquier parte: en el bar, en
la oficina, en otra ciudad, en aquel país, a la vuelta
de la esquina, a través de Internet, viajando, entre
los animales y las plantas, o en el mundo de las ideas.
Sólo hace falta alguna disposición a amar,
a escuchar, a comprender, a abrirse al otro, a dar, a sentir
placer de compartir su dicha y de acompañarlo en
su pena.¿Cómo se conoce al amigo? "Es
fácil, porque no se lo ve, se lo siente", decía
nuestro amigo Febbraro. También apuntó que
"Mi amigo es mi maestro, mi discípulo y mi condiscípulo.
El me enseña, yo le enseño.