Narración oral, es el arte de contar un suceso real o
imaginario, valiéndose casi en exclusividad de la palabra
sonora. Hasta que apareció la escritura, ésta es la única
forma de comunicarse y transmitir de generación en
generación los valores y costumbres que identificaban a los
distintos pueblos.
El mito era la palabra sagrada, lo que había que creer, y sólo podía ser relatado por el anciano sabio de la tribu, en cambio las leyendas eran composiciones
colectivas y anónimas que cualquier virtuoso de la palabra podía contar. A pesar del avance de la civilización la lectoescritura
no fue un saber del pueblo y tanto oriente como occidente siguieron admirando a esos personajes capaces de contar cuentos para instruir a los jóvenes (cuentos populares) y para hacerlos viajar a lugares poblados de hadas y duendes (cuentos maravillosos).
En nuestro país
existieron desde antaño personas con dotes naturales que
relataban sucesos del pasado o del presente, fabulaciones de
aparecidos, hechos humorísticos y con su arte espontáneo atraían y subyugaban. Hoy, deshilachando el siglo XXI, volvemos a revalorizar la palabra como sonido del alma, que en la voz de los cuentacuentos, con magia, nos transporta a lugares remotos, a tiempos pasados o futuros.
El hablador logra desenraizarnos del hoy y del aquí, rompe con la rutina por unos instantes y nos hace vivir de la mano de nuestra imaginación en mundos diferentes. El taller de cuentacuentos o narración oral, tiene como objetivo descubrir la vocación y adquirir las habilidades de narrador para placer del que dice y alegría de quien lo escucha.
Ana María Bahl