| SIN
ÉL YA NO ESTARÍA AQUÍ.
Fangio
vivía su vida al ritmo de sus carreras. Es
en junio de 1952 cuando se da cuenta de todos los
riesgos que corre. Acababa de participar en una carrera
en Irlanda del Norte y tenía otra programada
para el día siguiente en Italia, que puntuaba
para el campeonato mundial. Abandonó la pista
irlandesa, pero se quedó bloqueado en París,
debido a una fuerte tormenta que impedía a
los aviones despegar. La carrera italiana era importante
por los puntos y porque iba a probar un nuevo coche:
el Maseratti 2000. No lo dudó, logró
que el piloto Louis Rosier le dejase su coche particular
y atravesó los Alpes, conduciendo toda la noche,
hasta llegar a Milán. Horas antes de que comenzara
la carrera, Fangio llegó al circuito de Monza,
con el tiempo justo para ducharse y tomarse unas aspirinas
antes de subir a su Maseratti, un coche con el que
nunca había corrido. |
Juan
Manuel Fangio y el Casco de su Accidente.
Piloto de
carreras argentino, nació en Balcarce en
1911. Murió en Buenos Aires en 1995.
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Cansado y con los nervios a flor de piel, decidió
no pasar la prueba de las clasificaciones y colocar
volunta-riamente su coche en la última posición.
Sin
embargo, Fangio era velocidad, y ya en la primera
vuelta empezaba a ganar puestos. Pero al coger la
curva de Lesmo, perdió el control del coche,
chocó contra los protectores del circuito y
salió volando. Inconsciente, es llevado a un
hospital.
Varios
traumatismos, lesiones cerebrales y un año
sin conducir fue el resultado del accidente. Fangio
se restableció, pero conservaba cierta rigidez
en la nuca, lo que le proporcionaba, como él
mismo decía, un aspecto muy aristocrático.
De
la carrera de su accidente sólo tenía
este recuerdo: "A las 2 llegué a Monza;
a las 2:30 se daba la salida y a las 3 estaba en el
hospital". Y con cierto realismo añadía:
"Sin mi casco, ya no estaría aquí". |