Me
visita otra cálida primavera, en estos 60 años
me acostumbré a dormir poco y a que el canto de los
pájaros sea una señal de que ya es hora de
despertarse, hoy va a ser un día muy largo.
Las hojas secas caen sobre mí, sus crujidos hacen
eco de las sombras tan místicas, tan mágicas,
en tantos años prácticamente las comparto,
día a día me lleno de anécdotas. Se
amontonan en mí.
Durante los días de sol, el calor me hace cosquillas
y contagio a mis vecinos dándoles la calidez que
solo yo les puedo dar. Los días de lluvia, salpico
recuerdos y emociones bañando a las palomas que me
vienen a visitar.
Las bocinas de los autos, que ya forman parte de mi rutina,
suenan sinfónicas y componen una célebre melodía
junto con las bandas musicales de la zona.
Siento que fue ayer cuando recibí de brazos abiertos
a aquel contingente que más tarde me daría
brillo, vida, sueños y ambiciones de un habitante
mas de mi misma, todavía escucho sus pasos, sus risas,
sus ilusiones.
Me reflejo en los ojos de los turistas, de quienes me ven
por primera vez, los encuentro deslumbrados, como si no
supieran manejar mis delicadas y eternas curvas, que forman
parte de una añeja historia de barrio.
Ya llegada la tarde, los chicos salen de los colegios y
los invito a dar una vuelta en el avión de los sueños,
ese en el que cada uno vivió aunque sea un instante
y con el que todos tenemos anécdotas divertidas y
tristes para contar. Después les presto mis árboles
para que impriman sus nombre junto al de su primer amor.
Por las noches recibo a los adolescentes en los mismos bares
que recibí a grandes talentos.
De vez en cuando los llevo a bailar al club donde sus padres
se conocieron y vivieron sus primeros romances.
Pensar que hace tan solo 60 años había solo
una vida dentro mío y hoy algunas de mis calles se
vuelven intransitables en determinados momentos del día.
Miro a mi alrededor y me encuentro rodeada de vías
de ferrocarriles, aunque yo quisiera poder subirme a las
líneas de colectivos que me recorren a diario llevando
gente a trabajar, a estudiar o solo a visitar otros barrios,
otras ciudades.